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En cada una de las entradas de aniversarios va el enlace público para que podáis ver el episodio, o la película, correspondiente a dicha entrada. Si alguno no funciona, por favor, decírmelo e intentaré localizarlo nuevamente para que podáis verlo. Recuerdo, esos enlaces están públicos en internet. Si alguna plataforma os da problemas, probar con activar la VPN SEGURA, eso ayuda a que se puedan ver los episodios o las películas.

Un otoño dedicado a la música de Pernell Roberts

 


Con la llegada de los meses de junio, julio y agosto, el calendario de aniversarios se vuelve más tranquilo. En este periodo solo se conmemoran  cinco aniversarios en junio, un aniversario en julio y otro en agosto, pero eso no significa que el blog se detenga para siempre; al contrario. Más adelante os comentaré más cositas, pero... adelanto que septiembre será una oportunidad perfecta para explorar una faceta menos conocida, pero igualmente fascinante, de Pernell Roberts: su música.

Durante los meses de otoño, entre aniversarios, el espacio se transformará en un recorrido sonoro por la voz y el talento musical de Roberts. Cada entrada estará dedicada a una de sus interpretaciones, permitiendo escucharlo cantar y conocer con quién colaboró en caso de que haya participado en su creación.

Además, se incluirán las letras de las canciones que localice, para disfrutar plenamente de su contenido y apreciar la sensibilidad artística que Pernell imprimía en cada nota. Su voz, profunda y cálida, revelaba una conexión genuina con la música folk y las baladas tradicionales, géneros a los que daba vida con la misma honestidad con la que abordaba sus papeles en teatro, cine, documental o televisión.

Así, mientras el otoño avanza, el blog seguirá activo, celebrando no solo los aniversarios, sino también la dimensión musical de un artista completo. Será un homenaje a la versatilidad de Pernell Roberts, un hombre que no solo daba vida a personajes complejos, sino que también cantaba con el alma.

Y aunque no tiene que ver con Pernell, en parte sí, ya que mientras yo me deleitaba escuchándole cantar, me salieron dos relatos que ya están a la venta en Amazon. Son los llamados "RELATOS DE HOY". Disfruté mucho escribiéndolos mientras le escuchaba. Si queréis echarles un vistazo... EL ENLACE ES ESTE.

Hot Rod (1979): velocidad, corrupción y el poder de la rebeldía

 


Estrenada en 1979 y rodada un año antes, Hot Rod es una de esas películas televisivas que capturan el espíritu de la América rural de finales de los setenta. En ella, la pasión por los autos, la velocidad y la libertad se enfrentan a las estructuras de poder y corrupción locales. Dirigida por George Armitage, la cinta combina acción, drama y una dosis de crítica social, convirtiéndose en un clásico menor del cine de carreras hecho para televisión.

La historia sigue a un piloto de carreras que llega a un pequeño pueblo con la intención de participar en un campeonato local. Su sueño es simple: competir, ganar y demostrar su talento al volante. Sin embargo, pronto descubre que el juego está amañado. El sheriff Marsden, a quien dio vida Pernell Roberts, controla el pueblo con mano de hierro y ya ha decidido que el ganador será su propio hijo. Lo que comienza como una competencia deportiva se transforma en una lucha por la justicia, la dignidad y la libertad individual frente a la corrupción del poder.

El personaje del sheriff Marsden es el eje moral oscuro de la película. Roberts lo interpreta con una mezcla de autoridad, cinismo y carisma que lo convierte en un villano fascinante. Su sheriff no necesita gritar ni recurrir a la violencia abierta para imponer su dominio; basta su mirada fría y su tono calculado para dejar claro que nadie desafía su control sin pagar un precio. En su actuación, Roberts logra transmitir la corrupción como una forma de poder cotidiano, disfrazada de ley y orden.

La tensión entre el joven piloto y Marsden simboliza el enfrentamiento entre dos visiones del mundo: la del individuo que busca abrirse camino por mérito propio y la del sistema que protege privilegios heredados. A medida que avanza la trama, la carrera deja de ser solo una competencia automovilística para convertirse en una metáfora de resistencia contra la injusticia.

Hot Rod destaca por su ritmo ágil, sus secuencias de conducción bien filmadas y su retrato de la América profunda, donde la velocidad se convierte en una forma de rebelión. Pero lo que realmente eleva la película es la presencia de Pernell Roberts, que dota al sheriff Marsden de una complejidad poco habitual en los antagonistas televisivos de la época. Su interpretación demuestra que, incluso en un papel de villano, podía proyectar una fuerza magnética y una elegancia que lo distinguían del resto.

Con Hot Rod, Roberts añadió a su filmografía un personaje memorable: un sheriff corrupto que representa el abuso de poder, enfrentado a un héroe que solo busca correr libre. Una historia de motores, orgullo y justicia que, más allá de la pista, sigue resonando como un retrato del eterno conflicto entre el poder y la integridad.

Podéis ver la película AQUÍ.

Palo y Astilla: el falso profeta y la justicia ingeniosa en The Golden Fleece

 


El episodio "The Golden Fleece" de la serie Palo y Astilla (título original Feather and Father Gang) es uno de los más recordados por su tono oscuro y su retrato de la manipulación moral. En esta entrega, la trama se adentra en el mundo de los falsos predicadores y los fraudes disfrazados de fe, ofreciendo una historia que combina el drama criminal con la astucia característica de sus protagonistas.

El episodio presenta a Meminger, un evangelista carismático a quien da vida Pernell Roberts, cuya fachada de santidad oculta un alma corrupta. Meminger ha construido su reputación sobre la mentira, utilizando la religión como herramienta para enriquecerse y controlar a sus seguidores. Sin embargo, su mundo comienza a desmoronarse cuando una joven universitaria —compañera de clase de Feather Danton— descubre sus engaños y amenaza con exponerlo como un fraude y un ladrón.

En un giro trágico, Meminger asesina a la joven para silenciarla, creyendo que su crimen quedará impune gracias a su influencia y su habilidad para manipular a los demás. Pero no cuenta con la determinación de Feather y su padre, Harry Danton, quienes deciden tenderle una trampa. Con su ingenio habitual, crean una elaborada estafa para desenmascarar al asesino y llevarlo ante la justicia, utilizando las mismas armas que él empleaba: la mentira y la apariencia.

El trabajo de Pernell Roberts es el corazón del episodio. Su Meminger es un villano complejo, que combina el encanto del líder espiritual con la frialdad del criminal. Roberts logra transmitir la dualidad del personaje con una sutileza inquietante: su voz serena y su mirada segura contrastan con la violencia interior de un hombre que se cree intocable. En sus manos, el evangelista se convierte en una figura tan fascinante como repulsiva, un símbolo del poder corrompido por la ambición.

El contraste entre la fe genuina y la manipulación religiosa es uno de los temas centrales del episodio. The Golden Fleece no solo funciona como un relato policial, sino también como una crítica a quienes utilizan la devoción ajena para beneficio propio. Feather y Harry, con su mezcla de inteligencia y sentido moral, representan la justicia creativa frente a la hipocresía institucional.

Con una trama sólida, un ritmo ágil y una actuación memorable de Pernell Roberts, The Golden Fleece se destaca como uno de los capítulos más intensos de Palo y Astilla. En él, la serie demuestra que la verdad puede revelarse incluso a través del engaño, y que la justicia, aunque disfrazada, siempre encuentra su camino.

Podéis ver el episodio AQUÍ.

Pernell Roberts: más allá del vaquero de negro

 


El 18 de mayo de 1928 nació en Waycross, Georgia, Pernell Elven Roberts Jr., un artista que trascendió las etiquetas y los estereotipos de la televisión estadounidense. Aunque para millones de espectadores siempre será recordado como Adam Cartwright, el hijo mayor de Bonanza, su legado va mucho más allá del sombrero negro y el revólver al cinto. Roberts fue un actor de una profundidad inusual comprometido con su arte, y un hombre que nunca dejó de buscar autenticidad, tanto en su trabajo como en su vida.

Desde sus primeros pasos en el teatro, Roberts mostró una pasión por los textos clásicos y una voz poderosa que lo llevó a interpretar a Shakespeare, Molière y O’Neill con la misma naturalidad con la que más tarde cabalgaría por el Viejo Oeste televisivo. Su formación teatral le dio una presencia escénica inconfundible: cada gesto, cada pausa, cada mirada estaban cargados de intención.

En el cine y la televisión, su carrera fue tan diversa como valiente. Además de Bonanza, participó en producciones como The Paper Chase, The Streets of San Francisco, Desperado, Hot Rod y Assignment: Múnich, entre muchas otras, sin olvidar por supuesto a Trapper John, MD, ni a su Hezekiah Horn de Jóvenes Jinetes. En cada una de ellas, Roberts demostró que podía ser tanto el héroe íntegro como el villano complejo, el hombre de acción o el pensador introspectivo. Su talento no conocía fronteras de género ni formato.

Pero su inquietud artística no se limitó a la actuación. Roberts también exploró la música, destacando por su voz barítona y su gusto por el folk y las baladas tradicionales. En los años sesenta y setenta, grabó y participó en programas musicales, mostrando una faceta más íntima y personal, alejada del personaje televisivo que lo había hecho famoso. Sin olvidar que fue coautor de muchas de las baladas que cantaba. 

Fuera del escenario era hombre de firmes convicciones. Defendió la igualdad racial, los derechos laborales y la libertad creativa en una industria que muchas veces prefería la comodidad del conformismo. Su salida de Bonanza fue un acto de coherencia: no quería formar parte de una serie que, para él, no reflejaba la realidad social ni ofrecía evolución a sus personajes.

Hoy recordar a Pernell Roberts es celebrar a un artista completo, un hombre que se negó a ser encasillado, que entendió la actuación como una forma de verdad. Su trayectoria en cine, televisión, teatro, documentales y música, demuestra una vida entregada al arte con pasión e integridad.

En cada papel, Roberts dejó una huella de autenticidad. No fue solo un vaquero vestido de negro que sabía montar y disparar; fue un intérprete que supo mirar más allá del guion, un hombre que eligió ser fiel a sí mismo antes que a la fama. En su aniversario, su legado sigue recordándonos que el verdadero talento no necesita artificios: solo honestidad, coraje y una voz que, como la suya, nunca se apaga.

Desde este blog, se le recuerda cada día con mucho más de lo que se viene y de lo que ya dejé una pista el pasado 8 de marzo, cuando este blog cumplió un año. TENÉIS LA INFORMACIÓN AQUÍ. Y os dejo también el enlace donde podéis ver todos los aniversarios que, hasta este momento, se han celebrado en el blog. Informo de que ESTA LISTA es modificada cada vez que hay un aniversario, y el próximo es el 21 de mayo. 

Tombstone Territory: el valor silencioso de Johnny Coster en Pick Up the Gun

 


Emitido como el episodio 30 de la primera temporada de Tombstone Territory, Pick Up the Gun es uno de esos capítulos que, bajo la apariencia de un relato clásico del Oeste, esconde una historia profundamente humana sobre el amor, la lealtad y el verdadero significado del coraje. La serie, ambientada en la legendaria ciudad de Tombstone, se caracterizaba por su tono realista y su enfoque en los dilemas morales de sus personajes, y este episodio es un ejemplo perfecto de ello.

En esta entrega, Pernell Roberts dio vida a Johnny Coster, un joven trabajador del rancho de un hombre respetado del pueblo y enamorado en silencio de Lisa, la hija de su patrón, interpretada por Fay Spain. Johnny representa la figura del hombre íntegro, trabajador y honesto, que ama sin esperar recompensa y que observa con tristeza cómo la mujer que adora sueña con escapar de la rutina del pueblo. Lisa, en cambio, anhela la emoción y la aventura, y encuentra en el coqueteo de un pistolero forastero la promesa de una vida distinta.

El conflicto se intensifica cuando el padre de Lisa se opone a que su hija se marche con el pistolero, percibiendo el peligro que se esconde tras su encanto. La tensión crece hasta desembocar en una situación límite, en la que la violencia parece inevitable. Es entonces cuando Johnny Coster revela su auténtico valor: sin buscar gloria ni reconocimiento, actúa con determinación para salvar no solo a Lisa, sino también a su padre, enfrentándose al peligro con una mezcla de coraje y humanidad que define al héroe silencioso del western clásico.

La química entre Pernell Roberts y Fay Spain aporta una capa emocional adicional al episodio. Ambos actores, amigos fuera del set, logran transmitir una conexión genuina que hace creíble la historia de amor no correspondido y el sacrificio final de Johnny. Roberts, con su presencia serena y su mirada contenida, dota al personaje de una profundidad que trasciende el guion, mostrando que el heroísmo no siempre se mide por la violencia, sino por la capacidad de actuar con nobleza cuando todo parece perdido.

Pick Up the Gun se recuerda como uno de los episodios más emotivos de Tombstone Territory. No solo por su trama bien construida, sino por el trabajo de un joven Pernell Roberts. Él ya demostraba el talento y la fuerza interpretativa que lo convertirían en una figura esencial del western televisivo. En el corazón de la historia, Johnny Coster encarna la esencia del héroe del Oeste: un hombre común que, movido por el amor y la justicia, se atreve a hacer lo correcto sin esperar nada a cambio.

Podéis ver el episodio AQUÍ.

Por cierto, mi libro ya salió ayer publicado. Podéis haceros con el en digital o en papel, como más os guste. El título es "RELATOS DE HOY" y EL ENLACE ES ESTE; podéis leer la sinopsis de ambos relatos allí y haceros con el si os gusta. 

Las calles de San Francisco: la desesperación de Charley Finn en Breakup


 Emitido como el episodio 21 de la quinta temporada, Breakup es uno de los capítulos más intensos y emocionalmente complejos de Las calles de San Francisco, la serie policial protagonizada por Karl Malden y Richard Hatch. En esta entrega, los detectives Mike Stone y Steve Robbins se enfrentan a dos historias paralelas que exploran los límites de la desesperación humana: la de un exconvicto consumido por el rencor hacia el fiscal que lo envió a prisión, y la de un hombre común que se ve arrastrado por la culpa y la mala suerte hasta el borde del abismo.

Ese hombre es Charley Finn, a quien dio vida magistralmente Pernell Roberts, en una de sus actuaciones más conmovedoras dentro del género policial. Charley es un pequeño empresario cuya vida se ha desmoronado: su negocio fracasa, su familia se ha roto y, para colmo, se ve implicado en un crimen que no cometió. Atrapado entre la impotencia y la desesperanza, comienza a convencerse de que él mismo es el culpable de todo lo que ha salido mal en su vida y de que no hay salida.

El guion retrata con precisión el deterioro emocional de Charley, evidenciando cómo la culpa y la soledad pueden conducir a la autodestrucción de un hombre honesto. En una de las secuencias más duras del episodio, Charley decide poner fin a su vida, pero antes busca despedirse de sus hijos y de su exesposa, en un intento de cerrar un ciclo que siente irremediablemente perdido. Es en esos momentos donde Pernell Roberts despliega toda su capacidad interpretativa: su voz quebrada, su mirada vacía y su intención de contención emocional transmiten una tristeza profunda, sin necesidad de gestos monumentales ni dramatismos innecesarios.

La dirección del episodio equilibra la tensión policial con un retrato humano de la desesperación. Mientras Stone y Robbins intentan resolver el caso y evitar una tragedia, el espectador asiste a un estudio sobre la fragilidad emocional y la redención. Roberts convierte a Charley Finn en un símbolo del hombre común que, enfrentado a la injusticia y al fracaso, lucha por conservar un último destello de dignidad.

"Breakup" es recordado como uno de los capítulos más humanos de Las calles de San Francisco, no solo por su guion sólido, sino por la interpretación de Pernell Roberts, que logra transformar un papel secundario en el corazón emocional del episodio. Su Charley Finn no es un criminal ni un héroe, sino un hombre roto que, en su dolor, refleja la vulnerabilidad que todos llevamos dentro.

Podéis ver el episodio AQUÍ.

Por cierto, mi libro en preventa sale mañana publicado, el día 13 de mayo. Si si aún no os habéis hecho con el libro de relatos, os recuerdo que después de la publicación subirá de precio. El libro se llama "RELATOS DE HOY" y EL ENLACE ES ESTE; podéis leer allí la sinopsis de los dos relatos y, si os apetece, podéis haceros con el. 

Furia en el Valle (1958): el honor del western y el primer rugido de Pernell Roberts


 Estrenada en 1958, Furia en el Valle (The Sheepman) es una de las joyas del western clásico, protagonizada por Glenn Ford, considerado por muchos como el mejor intérprete del género. Dirigida por George Marshall, la película combina acción, humor y romance en una historia que refleja los códigos de honor y rivalidad que definieron al Viejo Oeste cinematográfico.

El argumento sigue a Jason Sweet (Ford), un ganadero de ovejas que llega a un pueblo dominado por los criadores de ganado vacuno. Su decisión de llevar sus rebaños a través de un territorio en disputa desata la ira del poderoso terrateniente local, interpretado por Leslie Nielsen, en uno de sus papeles serios antes de convertirse en icono de la comedia. La tensión entre ambos se intensifica cuando Sweet se enamora de Dell Payton, la hija del rival, interpretada por Shirley MacLaine, añadiendo un componente romántico que equilibra la dureza del conflicto.

En medio de este enfrentamiento aparece Chocktaw Neal, a quien dio vida Pernell Roberts, en lo que fue su segunda participación en una película. Aunque su papel es breve, su presencia no pasa desapercibida. Neal es un villano secundario, un hombre rudo y peligroso que encarna la violencia latente del Oeste. Roberts, con su porte imponente y su voz profunda, logra dotar al personaje de una intensidad que trasciende el tiempo en pantalla.

A pesar de su corta intervención, Roberts demuestra una naturalidad y una seguridad que lo colocan al nivel de los excelsos intérpretes del género. Frente a un gigante como Glenn Ford, se mueve con aplomo, sin esfuerzo aparente, como si hubiera nacido para cabalgar entre los nombres más respetados del western. Su actuación, aunque fugaz, deja claro que poseía el carisma y la fuerza necesarios para destacar incluso en un elenco de primer nivel.

Furia en el Valle es más que un enfrentamiento entre ganaderos; es una reflexión sobre la dignidad, la independencia y la capacidad de mantenerse fiel a los propios principios en un mundo dominado por la fuerza. En ese contexto, la breve aparición de Pernell Roberts funciona como un recordatorio de que el talento verdadero no necesita escenas deslumbrantes para brillar. Con apenas unos minutos en pantalla, dejó claro que podía medirse con los mejores sin sudar una gota.

Podéis ver la película AQUÍ.

Y, de paso, os informo con inmenso placer que, por fin, mi libro de relatos está ya en preventa a un precio especial de 0,99€. Escribí esos relatos mientras escuchaba a Pernell cantar. Fue una etapa maravillosa, que ahora mismo estoy repitiendo con otro relato más que saldrá ya para otoño. Pero ahora mismo tenéis "RELATOS DE HOY" ya en preventa. Si os apetece echar un vistazo a ver qué salió mientras le escuchaba cantar y disfrutaba de sus películas y series... EL ENLACE ES ESTE.

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