Y sí, se puede ver extraño que Pernell Roberts de vida a un indio cuando él mismo decía que estaba en contra de que los actores blancos hicieran el papel de las minorías. Ahora bien, una cosa es interpretar, y otra cosa es encarnar a un personaje, desapareciendo el actor para que exista ese, en este caso, un indio llamado: Pau-Puk-Keewis.
En este episodio la capacidad de Pernell se nota con creces. Pese a su juventud aún en la televisión (recordemos que hablamos de 1958), ya dejó claro que no era un actor de personajes planos que se movían por el impulso de un guión, era un actor que daba densidad, personalidad, fuerza y espíritu al personaje. Lo hacía redondo, lo hacía con un arco ya para bien o para mal, pero tenía su arco y no se limitaba a decir una frase y ya.
Y sí, hay trabajos anteriores a este que igualmente dejan con la boca abierta, los traeré al blog en futuras entradas, bien como invitaciones al cine o bien con aniversarios. Pero, os dejo la sinopsis de este y el enlace. Echarle un vistazo y hablamos luego.
Enlace para ver: Haiwatha

