Acabo de enterarme de que tenemos un día mundial de la sonrisa... o me acabo de enterar o yo ya no lo recordaba... una de dos o las dos, quién sabe jajajajaaj.
Pero lo cierto es que sí es el día mundial de la sonrisa, y es un día especial, un día muy interesante, porque cuándo una sonrisa no alivia un espíritu cansado o dolorido.
Cuándo de una sonrisa se suele decir que cura los males del mundo no está equivocada, es solo una forma de mencionar los bienes que tiene la sonrisa.
- Aumenta el bienestar y la felicidad.
- Reduce el estrés y la ansiedad.
- Mejora la comunicación.
- Fortalece el sistema inmunológico.
- Fomenta relaciones positivas.
En el cine hay muchos actores y actrices que poseen sonrisas hermosas. Muchos, pero la sonrisa de Pernell Roberts, a mí, me ha desmontado desde mi infancia.
Y sí, habéis leído bien, cuando le veía sonreír en pantalla, ya desde pequeña (desde mis 4 años) yo también sonreía y no he sabido nunca el por qué, aunque supongo que es porque su sonrisa es contagiosa. No lo sé, y, entre vosotros y yo, tampoco me importa. A veces me lo he preguntado, pero enseguida se me olvida buscar una respuesta.
Y es que para sonreír no deberíamos de necesitar ninguna excusa, ningún motivo, solo hacerlo y ya está. Si apetece... ¿a quién se le daña? A nadie. Una sonrisa sincera nunca daña a nadie, al contrario, consuela y alimenta el espíritu.
El problema está en que nos hemos acostumbrado a necesitar una explicación y un por qué para todo, cuando lo más sencillo, lo más hermoso y lo más humano no responde a un guión ni tampoco a un motivo más allá del corazón.

