Esta es la segunda parte de la serie Eugene Logan. Estará disponible en todos los formatos, a partir del 5 de noviembre. Os dejo la portada y la sinopsis. Esta segunda parte continúa donde terminó la primera y, sí, se puede leer sin tener en cuenta la primera, aunque se corre el riesgo de no comprender ciertos detalles que son cruciales para la trama. Y recuerdo un spoiler que di hace unas semanas: hay cabos sueltos que se atarán en la tercera entrega.
SINOPSIS:
Se dio cuenta de que, en realidad, aún había cosas que quería hacer antes de eso: no había renovado el baño, tampoco cambiado las sábanas, ni siquiera limpiado el frigorífico por dentro. Si lograba regresar, esas serían pequeñas tareas que lo harían sentirse bien, contento de verlas hechas.
Todos pensamos en lo que no hemos hecho; nadie está libre de ese sentimiento. Y menos aún de arrepentirse, llegado el momento de la muerte, por algo que dejó sin hacer. El truco está en que sean las menos cosas posibles.
Por eso Eric Miller partió a Hawái: quería disfrutar de las vacaciones que, siendo policía, nunca había podido tener. Seguro de que Eugene Logan estaba protegido por Colt y por Robert Thompson, se marchó… para no regresar jamás.
El entramado entre Yakuza, cárteles, policías corruptos y tesoros ocultos le costó la vida a Eric Miller en pleno descanso.
Sus amigos no piensan dejar su muerte sin resolver. Aunque los problemas no dejan de golpearles, no se rinden. El juez Yearly se une a la investigación de campo y el FBI también interviene. Eugene, el que más experiencia tiene con los cárteles y el que cuenta con el poder otorgado por el propio Presidente y transmitido por el gobernador Ríos, toma el mando.
Herido, hundido y sin experiencia suficiente, Eugene Logan pone todo sobre la mesa para resolver el asesinato del hombre que le dio su primera oportunidad en la vida.
